Beneficios del atún durante un embarazo

El embarazo es uno de los momentos más importantes de una mujer. No sólo por la gestación de un nuevo ser por venir al mundo y a quien llenaremos de amor, sino porque estos nueve meses son relevantes para el resto de su vida una vez que haya nacido: los cuidados que tengamos se reflejarán directamente en el bebé, y la alimentación es la principal vía para garantizar que nazca sano y con los nutrientes necesarios para su desarrollo tanto cognitivo como físico.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) , en los últimos años, la evolución de los conocimientos científicos y el debate sobre los beneficios y los riesgos del consumo de pescado durante esta etapa han generado confusión en torno a cuánto y cómo se puede consumir.
Según estos especialistas, el pescado es un componente básico de una alimentación equilibrada y constituye una fuente saludable de proteínas y de nutrientes como los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga n-3 (AGPICLn3), cuyo consumo se ha comprobado que reduce el riesgo de coronariopatías y de accidentes cerebrovasculares. Además, cuando la madre consume este tipo de alimentos antes y durante el embarazo, favorece la mejora del desarrollo neurológico de los lactantes y de los niños de corta edad.
En los medios y entre la sociedad en general, existe el mito de que el consumo de atún en el embarazo debe evitarse debido a que los pescados suelen contener metilmercurio, que se produce cuando el mercurio proviene del aire y se acumula en corrientes fluviales y océanos. Sin embargo, el Comité Consultivo de Lineamientos Alimenticios de Estados Unidos (Dietary Guidelines Advisory Committee) asegura que los alimentos marinos que deben evadir las mujeres embarazadas, las madres lactantes y las que tienen planes de embarazarse son ciertas variedades como el pescado blanquillo, el tiburón, el pez espada y la caballa gigante, debido que tienen niveles elevados de metilmercurio, elemento contaminante presente sobre todo en los peces de gran tamaño.
El pescado es rico en ácidos grasos Omega 3, vitaminas del grupo B, yodo, selenio y vitamina D, y hay estudios serios realizados por expertos que han comprobado que sus nutrientes juegan un papel relevante en el desarrollo del cerebro en los fetos y los lactantes. Las mismas autoridades sanitarias de Estados Unidos sugieren que las mujeres embarazadas y las madres en lactancia pueden consumir atún, siempre y cuando no rebasen los 170 gramos a la semana. En ese sentido, un informe del Comité Consultivo antes referido destaca que incluso cuando las mujeres ingieren el doble de la porción semanal recomendada, los beneficios para el bebé son mayores que los

riesgos, con lo cual se deja de lado de forma contundente el mito de que el atún es malo para los recién nacidos.
A decir del Dr. Steve Abrams, director médico del Programa de Nutrición Neonatal en la Facultad de Medicina de Baylor (Texas, Estados Unidos), “la meta de los lineamientos alimenticios es darle a la gente opciones de alimentos saludables y no la inclusión o la exclusión de ciertos alimentos. El beneficio de incluir ácidos grasos Omega 3 en su dieta es mayor que el posible riesgo de contaminación. Lo importante es que tengan distintas opciones de productos del mar de dónde elegir y no que sólo se limiten a un tipo, y entre esas opciones se encuentra el atún en lata” .
Instituciones académicas de renombre como la Universidad de Harvard se han sumado a esta reflexión sobre las ventajas del consumo de pescado, incluido el atún, durante el embarazo y la lactancia. En un estudio que realizó con 135 madres e infantes, los investigadores encontraron que los bebés que obtuvieron mejores resultados en las pruebas de memoria fueron aquellos cuyas mamás consumieron dos o más porciones de pescado a la semana durante el embarazo, y se comprobó que tenían niveles muy bajos de mercurio.
En el caso de nuestro país, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda el consumo de atún durante el embarazo para aportar vitamina B12 y ácidos grasos Omega 3 al feto. En el mismo sentido que las investigaciones anteriormente citadas, hace tres años la Secretaría de Salud federal recalcó que “los peces grandes tienen niveles más altos de metilmercurio por la mayor duración de la exposición, como el pez espada, tiburón y caballa; mientras que las especies más bajas en metilmercurio como los camarones, atún enlatado claro o salmón, son las que debemos consumir”.
Por último, cabe recordar las palabras de Mariana Ramos, directora ejecutiva de la Alianza del Pacífico por el Atún Sustentable (APAS), quien en marzo pasado publicó en una columna de alcance nacional que “las investigaciones más recientes han mostrado que el atún es la opción ideal para las mujeres embarazadas”.
Así que si tienes planes de embarazo en los próximos meses, estás gestando ya una nueva vida o te encuentras en la etapa de lactancia, ten la seguridad de que no hay riesgos en el consumo moderado de atún enlatado; sino todo lo contrario, como afirma la experta: “El consumo regular de un pescado graso, como es el atún, puede aumentar hasta en seis puntos extra el IQ de los bebés, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)”.

Regresar